5 amores de neceser

La rutina (de belleza) hizo el cariño y si antes era una obligación usar un serum al irme a la cama, ahora ese instante antes de dormir se ha convertido en un momento delicioso para mí. Para dedicarme y disfrutar. Tanto han cambiado las cosas en los últimos tiempos (es la edad, ya lo sé) que ahora hasta tengo amores dentro del neceser. Aquí los últimos flechazos y momentos sin los que ya no quiero pasar: 

Amores de neceser

– Cómo se funde con mis ojeras (que son amplias y perennes) el corrector Nude Magique BB Concealer, de L’Oréal Paris. Como por arte de magia y sin efectos-pandas. Estoy enganchada y, aunque no suelo maquillarme, es lo único sin lo que no salgo de casa. 
– El frescor del contorno de ojos aplicado en roll-on antes de meterme en la cama. Estoy usando Smile n’Repair, de Givenchy. 
– Sentir que mi melena se multiplica (que falta le hace) a golpe de texturizador (¡menudo invento!). Uso un poquito de producto (Wild Stylers, de L’Oréal Professionel), una avellana, lo froto en las manos y después lo reparto en el cabello por medios y puntas. Otro rollo. Y yo ni sabía de su existencia hasta hace unas semanas, todo consejo de una de las expertas en belleza de Grazia, así que palabra de sabia (de la que doy fe). 
– El olor de los champús de Philip B. Otro tema adictivo que me tiene fascinada. 
– Y la textura de Pore Proffesional de Benefit. Sé que ya es casi un clásico, pero no podía dejar de mencionarlo. Es tan suave que solo por eso ya me lo estaría echando todo el rato, pero es que además, ¡borra poros y puntos negros! Otro magia potagia. 
   

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