Lo (demasiado) inmediato (y luego Tom Ford)

El pasado septiembre Tom Ford presentó una nueva colección femenina, desde que abandonara Gucci en 2004. Pese a lo relevante y esperada, no hemos podido ver prácticamente nada de la misma hasta hace unas semanas. El diseñador texano decidió rebelarse contra el sistema de la inmediatez que fusila el producto mucho antes de que llegue a las tiendas, y no mostrar imágenes del desfile, que se celebró en la más absoluta intimidad con un puñado de periodistas y amigos.

01 Tom Ford

Ford debió pensar que el sistema de la moda va demasiado rápido. Hasta aquí todo bien. En principio, la rapidez es algo normal, lógico y evidente, porque al fin y al cabo, la moda es un producto efímero que a lo sumo, sobrevivirá seis meses. Pero, ¿hasta qué momento la velocidad se puede achacar a las características del producto, y cuándo comienza a ser demasiado?

02 Tom Ford

Hemos llegado a un punto en el que no hablamos de velocidad, si no de inmediatez. Los desfiles se comentan y ven vía streaming -en el mismo momento en que tienen lugar-, las campañas para el verano empiezan a aparecer en pleno mes de diciembre, las celebrities ya lucen sin pudor (y sin temor alguno a pillar una pulmonía) los floreados vestidos de la próxima primavera… Nuestras ansias son tales que queremos más y más y lo queremos cuanto antes, nadie está dispuesto a esperar. Soy consciente que yo misma, desde aquí, corro a comentar o reseñar cualquier colección meses antes de su llegada a tiendas, pero quién esté libre de pecado, que tire la primera piedra.

03 Tom Ford

Entonces, ¿cómo pararlo?, ¿cómo evitar que un producto esté vulgarizado cuando llega a las tiendas? porque no es nada fácil, es un círculo. Las celebrities lucen los vestidos que les prestan desde los showrooms y los showrooms, que colaboran con las revistas, trabajan, como éstas, con una temporada de antelación, es decir estamos en Navidad, pero ahora mismo es prácticamente imposible encontrar un showroom con prendas del invierno (que empieza mañana).
Por el otro lado, podría encontrarse una solución (creo que las cosas irán más por aquí) acortando los tiempos desde que una prenda es presentada en desfile, hasta que puede comprarse, pero supongo que reducir estos márgenes de tiempo no debe ser nada sencillo en temas de producción para las compañías. Y así podríamos seguir tirando del hilo mucho más…

04 Tom Ford

Pese a lo debatido, en estos últimos meses, de la decisión de Tom Ford de “combatir” el sistema, no puedo dejar de verlo como algo meramente anecdótico. Una buena estrategia de marketing, pero nada más. Está claro que hay un desequilibrado en la industria (y sobre todo en lo que tiene que ver a su comunicación), pero en absoluto creo que la iniciativa de Ford sea tomada como referente. Hace falta un cambio, aunque no creo que los tiros vayan por ahí.
¿Seguir la estrategia del secretismo, o por el contrario ofrecer inmediatez?

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