Novia Blanca Y Radiante
Con toda la historia de Lady Di (el traje era espantoso pero increíble al tiempo) y con el jaleo Boda Real de Inglaterra, una reina burguesa y el amor feliz o infeliz de una nueva noble nos volvemos casi al siglo XIX aunque con privilegios. El “divino seto” de Shakespeare para con los reyes se va cayendo, derrumbándose hasta agonizar. No es que yo no sea muy proIsabel II (con amarillo jilguero o superticioso según quien) y tampoco es que no sea republicana, sino que esta boda me ha dado que pensar. Las novias van horribles. Caprile lleva razón cuando dice que lo bueno del traje de Sarah Burton para Midlleton es que es “soso” y clásico y discreto. Bueno, falta espectacularidad de reina.
Si no me puedo casar como Elizabeth Taylor con flores en el pelo o con un Mainbocher como los que Capote soñaba para Holly Golightly -si es que me caso, señores- quizás pueda emular no a Diana of Wales que con ese traje épico era un lirio dentro de un huerto cerrado -como la Virgen María- (la figura de Diana es realmente preciosa, soy muy dianista, sí). Tampoco es para decir que no al Mainbocher azul que el modisto hizo para Wallis Simpson en su boda con el que debió ser por primogenitura rey de Inglaterra.
Pero, por el momento, e imbuida un poco del espíritu Dowtown Abbey he pensado en acabar con ese XIX de reyes y reinas y llegar al XX. Un poquito antes de que la II Guerra Mundial lo cambiase todo de nuevo había otra edad dorada. Y como las penas con pan son menos, puedo transigir un anillo en el dedo a cambio de este vestido. Ahora solo me falta el pretendiente. Y decir que sí, claro.
Information About Article
- Date:
- 05.05.11 / 7am
- Category:
- blogs de moda

Nie mozna komentowac tego postu
Comments Are Blocked, sorry.