Una semana sin alma: De Dior a Valentino
Si algo ha caracterizado estos tres días en los que París se ha vestido de alta costura –ya no podemos llamarlo ni semana- ha sido la falta de vida. Esta nueva edición nos vuelve a dejar un regusto amargo y ganas de más. De más espectáculo y de más MODA con mayúsculas.
Parece que las cifras de ventas son bastante favorables desde hace un par de temporadas; las casas de costura afirman vivir un buen momento que se traduce en nuevas clientas y más negocio, pero no en más creatividad.
Si hablamos de almas creativas, tendremos que empezar por Dior, que perdió la suya hace un año. Esta temporada Bill Gaytten y su equipo han presentado una colección que, si bien es completamente correcta, carece de vida y emoción. Sus propuestas, inspiradas innegablemente en sus archivos, están vacías. A cada pase le falta la magia y la ilusión con que Galliano nos hacía soñar.
Si la escasa ornamentación ha sido noticia en Dior, en Chanel ha sucedido todo lo contrario. Probablemente rindiendo un homenaje a Lesage, Karl ha decorado sus creaciones con ricos detalles en una gama de azul que incluye más de 150 tonalidades, según el káiser.
El azul del cielo y, por qué no el de los vaqueros, en una serie de pases de apariencia ligera, relajada e informal -como el jean- pero dignas todas de un desfile de alta costura.
Le falta vida a la casa Valentino. Goza de una popularidad y un éxito del que no disfrutaba desde hace muchos año, cierto, pero sus propuestas carecen de fuerza sobre la pasarela. Esta vez viajan hasta los idílicos jardines en los que Maria Antonieta disfrutaba de sus flores.
Por otro lado tenemos a Versace, que vuelve a la costura tras muchos años de ausencia. Parece que a la casa de la medusa le ha venido bien el insuflo de aire dinero de H&M y con sus cuentas al día ha vuelto a desfilar. ¿Ha valido la pena el esfuerzo? Pues observen y me dicen que les parece: Amazonas del futuro que parecen sacadas de una película de ciencia ficción (o de uno de los sueños de juventud de Donatella).
Poco ha tardado Jean Paul Gaultier en rendir homenaje a Amy Winehouse, pero lo ha hecho de la mejor manera posible, con una colección que recoge su esencia y la transforma en ricas creaciones dignas de los salones más exclusivos. Esto sí es alta costura, ese rincón donde los sueños se hacen realidad.
También sabe mucho de sueños Tisci, pero los suyos son oscuros e inquietantes. Cuarta edición consecutiva que Givenchy presenta sus modelos de manera estática
Propuestas delicadas, meticulosas y con una fuerza que muy pocos creadores saben trasladar a sus diseños.
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- Date:
- 01.26.12 / 7pm
- Category:
- blogs de moda






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