Los felices años veinte (y un poco de pasarela madrileña)
Ya lo decía hace unas semanas: los años veinte son la década que mola y, como no podía ser de otra manera, muchos de los diseñadores españoles han viajado hasta aquellos días para inspirarse en sus colecciones. Sin embargo, con el mismo periodo en mente las reinterpretaciones de la década son tan variadas como los creadores que las ejecutan.
Siluetas alargadas, faldas plisadas, estolas de piel y suaves metalizados como ya hemos visto en Duyos.
Pero empecemos con Teresa Helbig, ganadora del Premio L’Oréal a la mejor colección de la temporada. La catalana nos mostró una propuesta inspirada en el jazz en la que toda la audacia reside en la mezcla de vestidos flappers con botas cowboy y piezas de cuero. La colección, que pensando en el cambio climático olvida que vestirá a mujeres en noviembre, presta especial atención a los acabados refinados y a los detalles que se traducen en delicados encajes, cristales, pedrerías…
Un momento del desfile de Sita Murt.
También giraba en torno al jazz la colección de Sita Murt, pero si Teresa Helbig imagina a sus mujeres bailando en clubs de Chicago, ella las traslada hasta el París más bohemio, junto a pintores que viven en las azoteas de Montmartre.
El hombre y la mujer de Ana Locking para el próximo otoño-invierno.
Inspirada en los años 20 está también la colección de Ana Locking, pero el que espere encontrar flappers en su propuesta se ha confundido de diseñadora. Ella parte de los roaring twenties, sí, pero los traslada hasta el 2012 mediante una cápsula del tiempo imaginaria de la que parte toda la inspiración. “Empecé a pensar en que somos muy parecidos a la sociedad de aquella época, ¡pero han pasado 90 años! Era como si les hubieran metido en una cápsula que se abriese hoy; a partir de esta idea todo empezó a salir solo”.
La colección habla de pasado, presente y futuro que se materializan en cada una de las prendas en forma de cortes, siluetas o acabados. Por ejemplo, en su colección hay vestidos de flecos para bailar charlestón, pero confeccionados con hilo de lana y lúrex que les confieren un acabado novedoso.
Especial atención a la parte de hombre, gangsters que pasean con misteriosos paquetes en la mano, pero que no olvidan ni un solo detalle del buen vestir: Impecable sastrería en americanas que se transforman en chalecos, claveles de látex en el bolsillo, pincollars para elevar la corbata…
Los etéreos vestidos de noche de Ailanto.
Aunque sus vestidos de noche tienen también reminiscencias años veinte, la inspiración de Ailanto va un poco más allá en el tiempo. Ellos acuden a la chinoiserie, el movimiento artístico de moda a mediados del siglo XVIII que admiraba el arte oriental. Lacados que se plasman en ilustraciones de nenúfares invadiendo abrigos de acabado brillante, meticulosidad en los acabados, blusas de guipur son sobre capa de seda, superposiciones y detalles preciosistas que sorprenden. ¡Una colección deliciosa!
El vestido que cerró el desfile durante el fitting y un primer plano de las ilustraciones de Ailanto.
Fotos: Shopaholic
Information About Article
- Date:
- 02.06.12 / 8am
- Category:
- blogs de moda










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