Blanca Claudia En Chanel
Aunque es cierto que a Chanel le fascinaba el sur de Europa, su inspiración no se limitó al ambiente que mejor conocía, el francés, sino al eclecticismo. A Chanel le vino bien conocer al gran duque Dimitri para incorporar las pieles, los bordados y brocados rusos y esa imagen de la elegancia y la opulencia tan excesiva y, al mismo tiempo, tan consustancial a la personalidad del ruso que siempre vive rodeado de una camaradería que hizo que, evidentemente, la revolución comunista fuera posible al tiempo que, su gusto por el lujo, produjo que la revolución comunista fuera un fracaso. También le vino bien conocer a Bend´Or que le enseñó lo que era la elegancia inglesa con esas casas de campo llenas de criados que lo mismo te pueden envenenar que salvar la vida, y todo sin alzar las cejas, caballos y un sabor añejo y un poco rancio pero confortable y encantador al tiempo.
No obstante, hay una obcecación, un deseo de trabajo y trabajo, una creatividad inagotable incluso en su decadencia y una negativa a apartarse porque el alma no aguanta lo que el cuerpo pide que les son comunes a Chanel y Lagerfeld. Si a Coco le molestaban las rubias en Chanel y también el sexo por el sexo, el sexo que no era sofisticado e íntimo, Lagerfeld plantificó a Claudia Schiffer en Chanel. Y qué hermosa, qué divina, qué ángel vestida de blanco, en diferentes años, haciéndose lo mismo gaucha que nueva rica, lo mismo señora de los años treinta que actriz de cine mudo… y es que Lagerfeld lo supo ver, supo ver lo que revoloteaba en ella… Porque Claudia Schiffer, la más grande modelo de la historia, sólo hubiese podido ser buena actriz… de cine mudo. Lagerfeld estaba en lo cierto, no hay más que verlo.
Information About Article
- Date:
- 09.21.13 / 6pm
- Category:
- blogs de moda








Nie mozna komentowac tego postu
Comments Are Blocked, sorry.