Arquitectos de moda

Tras muchos años intentándolo, hace un par de semanas –y tras romper su acuerdo con JofréPrada abría su primera boutique en Barcelona. Como no podía ser de otra manera, el local se sitúa en Paseo de Gracia (ver artículo de Pilar Riaño en el número de Grazia de esta semana) y ha sido diseñado por Roberto Baciocchi. 

Prada Barcelona
Interior del buque insignia de Prada en Barcelona. 

Baciocchi ha sido el arquitecto por antonomasia del grupo Prada durante los últimos 30 años. Él es el artífice del dorado diseño de las boutiques de Miu Miu, así como del de muchas de las tiendas de Prada, Church’s o Car Shoe por todo el mundo. 
Sin embargo, en la última década, el pobre Roberto ha visto ensombrecerse la unión de su nombre al de Prada en beneficio del de otro arquitecto ligado a la casa italiana (se dice que íntimamente, en el caso de Miuccia): Rem Koolhaas. 
Miu Miu Santa Fe
Miu Miu presume de más de 100 locales propios en todo el mundo, con un concepto creado por Baciocchi. En la imagen, la boutique de Santa Fe. 
Y es que desde el 2000 los grandes proyectos de Prada van a parar a manos de Koolhaas que se encargó del epicentro de la firma en San Francisco, de la mediática tienda Prada en el Soho neoyorquino (construida en un espacio que perteneció al Guggenheim) o de la escenografía de muchos de los desfiles de la casa en la última década. Él ha sido uno de los muchos encargados en renovar el interés de la arquitectura por la moda, pero desde luego no el primero. 
Prada Soho
La ya mítica tienda de Prada en el Soho en Nueva York, obra de Koolhaas. 
La unión viene de lejos, desde que el punto de venta se convirtiera en un personaje protagonista en el storytelling de las firmas de lujo. Una unión que se traduce en lucrativa simbiosis de la que ambas partes se benefician. 
Quizá uno de los primeros arquitectos en coquetear con el mundo de la moda fue Peter Marino. El celebérrimo vio como se le abrían las puertas de este cosmos tras decorar las casas de Andy Warhol y la que compartían Yves Saint Laurent y Pierre Bergé en el Nueva York de los 70. Desde entonces se pasea a sus anchas convertido en el Lagerfeld de la arquitectura, trabajando con mil firmas y mil proyectos al mismo tiempo (¿se alimentará también de Coca Cola Light?). A él su historial y el vestir boutiques de Dior, Céline y Chanel le sirven como pasaporte para decorar las casas de los muy ricos y famosos. 
Loewe Barcelona
Fachada de la renovada tienda de Loewe en Paseo de Gracia es obra de Peter Marino, al igual que la mayoría de las grandes aperturas de LVMH. 
Más allá de los mediáticos Marino y Koolhaas, hay muchos otros arquitectos ligados a grandes firmas de moda. Por ejemplo, William Sofield es el favorito de Tom Ford desde su época en Gucci. Tanto le gusta al tejano su trabajo que además de haberle encargado la idea de sus boutiques en Nueva York y Milán, le confió el diseño de varias de sus casas. El autor del concepto global del nuevo Valentino es David Chipperfield; Denis Montel es el arquitecto asociado a Hermès en los últimos 35 años (sí, fue el creador de esto); Poggioli&Beucler pueden presumir de alianza con Lanvin, del rediseño de Liberty en el 2008 y del cambio que sufrieron las boutiques de Dior Homme en la época de Hedi Slimane. 
Boutique Valentino
Las nuevas boutiques de Valentino son obra de David Chipperfield. 
Y precisamente hablando de Slimane, con él tenemos ahora un ejemplo de lo contrario. El diseñador no quiere a su vera ningún nombre propio que haga sombra a su obra, por lo que él mismo ha sido el encargado del nuevo concepto de tienda de Saint Laurent, a juego con todos los cambios que ha ido introduciendo en la maison. 
Boutique Saint Laurent
El minimalismo monocromo en el interior de las tiendas Saint Laurent, cortesía del propio Slimane. 
  

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