El chal de cachemira

Cuenta la leyenda que fue el propio Napoleón el que importó a Europa el chal de cachemira a su regreso de la campaña en Egipto. Por aquel entonces, recién inaugurado el siglo XIX, el hedonismo francés quedaba recogido en incroyables y merveilleuses. Estas últimas se movían por la ciudad envueltas en ligeras túnicas que exaltaban la figura femenina, mucho más similares a la vestimenta grecorromana que a la del entonces cercano Antiguo Régimen. 
Madame Recamier con chal de cachemira
Madame Récamier por François Gérard.
De fino algodón -un tejido de lujo- lino o seda, aquellos vestidos que se ceñían bajo el pecho con una cinta, eran de todo menos abrigados. Normalmente en tonos muy suaves, solían acompañarse de sandalias anudadas, recogidos plagados de rizos y de un chal de cachemira. 
Este deseado accesorio se encargaba de teñir de color el conjunto aportando además un toque de distinción. Y de riqueza. En el diario de una de aquellas merveilleuses se puede leer cómo se debate entre comprar un nuevo chal o un coche de caballos (lo que equivaldría a un Ferrari hoy). Pues bien, Josefina Bonaparte llegó a acumular más de 200 (chales, digo, no coches). 
Josefina Bonaparte con chal de cachemira
La emperatriz Josefina Bonaparte por Antoine-Jean Gros

Y no fue la única que se hizo con esta prenda. Sus compañeras los lucían a todas horas y ninguna se lo dejaba en casa a la hora de ser retratadas por los pintores del momento. Madame Récamier o la española Teresa Cabarrús (que conoció a Josefina en la cárcel durante la Revolución) eran algunas de ellas. 
¿Y por qué tanto alboroto? Por el hilo de cachemira que se obtiene de la cabra del Himalaya. En esta región del norte de la India se ha trabajado desde tiempos remotos con este material, y se sigue haciendo. De manera artesanal manteniendo vivas técnicas ancestrales, llegan ahora hasta nosotros a golpe de clic. Los trae Kashmir Shawl Atelier, una empresa española que se encarga de producir en India, con artesanos locales sabedores de esta tradición milenaria, chales y fulares tejidos a mano. Piezas con historia que nacen para permitir la supervivencia de toda una cultura. 
Elaboración de un chal en cachermira

Elaboración de un chal en cachermira

Elaboración de un chal en cachermira
Imágenes: Kashmir Shawl Atelier

  


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