Al final del día, lo que importa es vender camisetas

Al final del día, lo que importa es vender camisetas. Sí, tal cual. Al terminar la jornada lo único que importa es el número de camisetas que se han vendido.
Es la verdad, al final todo este circo, todo el numerito, el mundo de sueños, la realidad paralela que a veces creamos, ese mundo aspiracional… todo se crea para vender. Vender, crear valor, puestos de trabajo… en fin, todas esas cosas normales que persigue cualquier industria. Porque al final las camisetas (aunque sean de Alexander Wang) y, por ejemplo, las patatas fritas no dejan de ser lo mismo: un producto de consumo. Por supuesto la moda, que además vende ilusiones, intenta hacerlo con un poco más de gracia, pero la raíz es la misma.

Lo de que lo importante es la venta en EE.UU. lo tienen muy claro. Si no que se lo digan a Anna Wintour. Allí toda la industria trabaja unida hacia la meta: llevar a las americanitas hasta la caja registradora. Su moda es una moda totalmente fácil de llevar (en ocasiones quizá un poco aburrida para admirar) pero al fin y al cabo es una ropa que está en las tiendas.

Hablaba de los norteamericanos, pero en Italia (aunque últimamente han perdido un poco el norte) también saben perfectamente para lo que están. Hasta los franceses, con su caminar sinuoso y con esa tradición que tanto les llena de orgullo, están enfocados a la venta. Pueden intentar engañarnos, pero no. Esos shows fastuosos, esas presentaciones de Haute Couture son, más que ninguna otra, una estrategia comercial. Comunicación pura y dura. Y no está mal. Lo malo es cuando no hay…

Que no se nos olvide: Al final del día, si no se ha vendido la camiseta, nada de esto habrá tenido sentido.

Las fotos son de Tim Walker para Vogue Italia (marzo, 2010).

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- Date:
- 03.10.11 / 7pm
- Category:
- blogs de moda
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