Breve historia de un amor (con Internet)

El primer ordenador aterrizó en casa en 1997 y, como el ordenador de todos los de mi generación, llegó como regalo de comunión. La verdad es que yo solo lo quería para utilizar la Encarta, poder dejar de hacer mis trabajos del cole ‘a mano’ (sí, era la época para abusar de la Comic Sans y los efectos chungos de Word) y jugar a una especie de ‘Diseña la moda’ protagonizado por Barbie (que siempre fui una niña cursi).
Pero el caso es que mi padre estaba muy empeñado en que lo bueno era que podríamos navegar por Internet. ¿Navegar? “Sí, sí, con internet puedes hacer cualquier cosa y ver páginas de cualquier parte del mundo”. Y no sé si es que yo me imaginaba que con aquel cacharro surcaría los mares, pero el caso es que me desilusionó completamente, porque nunca sabía ‘dónde ir’. Al ritmo de biiip-biip-biip mi bólido se conectaba a una página en blanco en la que yo tenía que escribir una dirección. Por supuesto, www.barbie.com era entonces mi web de cabecera.
Un año después, cuando ya me había convertido en una experta diseñando ropa virtual para la muñeca rubia, un amigo de mi padre llegó a arreglar algo. Dijo cómo si tal cosa “ah, lo buscamos en Google”. ¿Ein? “El buscador”, claaaaro, claro, decía yo mientras apuntaba mentalmente g-o-o-g-l-e-.-c-o-m para recordar después cómo llegar; porque claro, hasta entonces solo aterrizaba en las direcciones que sabía teclear en la barra de navegación.
Cinco años después, en los que gracias a ese Google descubrí de todo (tenía razón mi padre con el tal internet), llegó Hotmail a mi vida. Y con él, ‘el Messenger’. Otro mundo. Sé perfectamente que fue cinco años después porque, como no podía ser de otra manera, mi dirección fue patri15 por los 15 años que tenía entonces (mujer de pocas miras, no se me ocurrió que la dirección no crecería conmigo).
De Messenger salté (todavía no sé muy bien cómo) a los foros de Vogue. EL inicio. Porque como cualquier persona con edad de conducir sabe, allí corría más información que en ninguna parte. Y ríete tú de Twitter y sus trending topics. Pero sigo, que ya me estoy yendo demasiado por las ramas. El caso es que tras un par de años comentando de todo por allí y ver el inicio de los primeros blogs en este país, decidí que yo quería tener también mi espacio.
Era tal día como hoy, hace siete años, y abría el blog que, sin saberlo, me cambiaría la vida.
¡Ay aquello de Intenet…! Si mi padre me hubiese avisado que sería lo que me diera de comer y lo que ocuparía todo el tiempo que no estoy comiendo o durmiendo (la mayoría de los días, a veces ni eso), que mucho tiempo después yo rellenaría esas webs o, directamente y pasito a pasito, las crearía de la nada, que estaría detrás cada día expandiéndolas, promocionándolas, programándolas…
¡Ay Internet!
Information About Article
- Date:
- 06.15.14 / 7am
- Category:
- blogs de moda
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