Ca Linda
Vogue Italia, febrero de 1992. Linda Evangelista. Muy Montmartre.
Linda Evangelista siempre ha sido la modelo predilecta de Steven Meisel lo que le aseguró un carrerón en el mundo de la moda, carrera que se prolonga hasta hoy aunque Linda está -hablando finamente- gorda. Los venecianos llamaban a sus palacios de la ciudad, Ca. Es verdad que son palazzos, pero no dejan de ser casas. Bueno, a Linda le ocurre algo parecido. Es -y fue- una supermodelo pero su cuota era la de lo vulgar. Italia no ha dado grandes modelos, a diferencia de Alemania. Pero Linda fue muy grande. A diferencia de Claudia Schiffer que es algo posterior al trabajo de Linda, Nadja, Tatjana, Naomi, Christie, Stephanie, Helena y Cindy. Con Cindy tiene cierto parecido, porque Cindy siempre parecía salida de un campo de trigo o algo así. De trotar y riscar. Linda es una arrabalera muy glamurosa que vale también para el papel de duquesa, por ejemplo. Al fin y al cabo, las putas y las duquesas son lo mismo: cuerpos que son templo de otros. Unas, de herederos. Otras, del que las desea. Todas, del que paga.
La belleza de Linda es una cuestión de proporciones. De equilibrio, de distancias entre la nariz y la boca. Entre los ojos. Las cejas. La frente. Eso es lo que fascinaba a Meisel de ella. Y lo que hace hipnótico su rostro. Eso sí, a diferencia de Lindbergh, funciona mejor en color.
La cuestión del tiempo ya es otro tema. Hay cosas que eran mejores antes.
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- Date:
- 09.12.12 / 7am
- Category:
- blogs de moda









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