DIY: Patchwork (1ª parte)
Hoy antes de empezar me veo en la obligación de confesar que soy un poco patosilla con las manos. Vamos, que las manualidades y la artesanía no están entre mis aficiones y nunca antes me había atrevido con uno de esos DIY, do it yourself, que copan la blogosfera desde hace varios años (vale, la excepción que cumple la regla, la semana pasada retratada ampliamente vía Twitter).
Pero como para todo hay una primera vez, quise estrenarme en el mundo de los manitas con unos padrinos de excepción: Alfa y La Casita de Wendy.
El lugar donde tendría lugar todo, El Estudio de La Casita de Wendy, una bohardilla de cuento donde es fácil dejar volar la imaginación. Nuestros “tutores”, Iván e Inés -de La Casita– y como equipación tres máquinas de coser Alfa y una cestita con todos los materiales necesarios: alfileres, tijeras, hilo y telas de estampado liberty. La misión, decorar con patchwork el lateral de un bolso.
Pero ahora ya vayamos al grano: el primer DIY, el bolso de patchwork (mañana os enseño la segunda parte de nuestro workshop, algunos trucos sobre estampación). Y tomad nota porque con paciencia esto sí se puede hacer en casa…
Empezaremos decidiendo el motivo y visualizando qué queremos conseguir. Para una primera vez lo más recomendable será no complicarse y optar por formas geométricas, mucho más fáciles de coser.
Yo elegí rectángulos, así que me dispuse a recortar tiras y tiras de flores. Con un patrón de mi rectángulo final apilé tiras de colores y recorté la figura dejando un centímetro por cada lado para poderlo coser y… ¡manos a la obra!
Ahora toca coger la máquina -madres, tías o abuelas, alguna debe haber por ahí y si no ya estamos tardando en equiparnos con una.
Las piezas se van cosiendo (enfrentadas) de dos en dos hasta que nos quede algo así. Sí, sí… hasta aquí yo solita 🙂
Sin miedo a enfrentarse a la máquina. Hoy en día son sencillas y muy fáciles de usar.
Otra opción: triángulos.
Cada par de tiras se va uniendo a otro… y así sucesivamente hasta que se complete el motivo. No tiene mayor misterio y sin embargo los resultado pueden ser de lo más apetecibles.
Mis rectángulos acabaron en la cara lateral de un bolso (vale, confieso que este último paso me lo han hecho… ¡pero por falta de tiempo, eh), pero si buscáis algo más sencillo podéis coserlos a cualquiera de estas bolsas de tela que ahora dan en cualquier sitio.
Tatatachán… ¡MI bolso!
Las opciones son infinitas, desde las archifamosas colchas, hasta pañuelos o bolsos. También con patchwork podemos renovar una camiseta o, por qué no, un pantalón (¿un bolsillo trasero en patchwork?) o una chaqueta (¿la manga de una americana?).
Truco: para un acabado perfecto el truco es muy sencillo. Aunque el motivo no sea especialmente original (mis rectángulos no se llevarán un premio a la innovación), si las telas son coloridas y llamativas, el éxito final está garantizado. El patchwork es muy agradecido.
Y mañana la segunda parte de este post creativo… DIY: Estampación.
Fotos: Shopaholic
Information About Article
- Date:
- 05.28.12 / 6pm
- Category:
- blogs de moda


Nie mozna komentowac tego postu
Comments Are Blocked, sorry.