El Lujo

Helmut Newton taladra. Es muy sincero. El lujo siempre encara lo repulsivo. De hecho, cuando se compra y se paga y se esperan las miradas de ¿cuánto? con el cerebro funcionando al 30% de su capacidad acabamos pensando en lo Obsceno. En lo Prohibido. El lujo puede que sea Amoral. Pero parece que nos preocupa más su inmoralidad.
Da puestos de trabajo ¿no?. Bonita excusa.
Me gustaba más eso de Maria Antonieta… “si no tienen pan que coman pasteles”.
Y luego, los tiranicidas.
Ay Esparta.

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