Marc Jacobs, Palm Beach 70
Me encantan los 70s. Qué se le va a hacer. Pienso en vestidos vaporosos, en trajes resbaladizos. En Fiorucci, en casi Studio 54, en flores en el pelo, en Bianca subida a un caballo, en Warhol con Capote con Holly Golightly -¿por qué no?- con un buen cóctel en la mano y un poco de ron con Coca Cola. Zapatitos altos. Rosa fuerte. Peluquería los jueves porque se sale todo -todo- (Todo) el fin de semana en continúo.
Marc Jacobs se acuerda del punto de Missoni con los cigarros largos y los pañuelos en el pelo y los trajes de baño en la piscina del hotel, con tragos largos, un trampolín muy alto y tumbonas con toallas blancas inmaculadas que se cubren de doradas venus con pareos de seda estampada.

Se acuerda de Ossie Clark, de la música suave, de Saint Laurent con sus mujeres de verdad envueltas en un chal, con un gran pamelón, soñando con ser Verushka en aquel bonito desierto, con su sahariana y sus maneras de estrella sin duda. Y de aquella boda con Mick Jagger y la pamela, y la falda tikki o lo que fuera eso.

Ni que decir tiene que hay que pensar en mar. En sol. En playa. En bañadores estupendos, relucientes sobre la piscina mojada y trajes que sacan a relucir más de lo que ocultan. Y también en palmeras artificiales o naturales. En Marruecos en verano y en Londres pop con todo aquel jaleo de minifaldas, faldas pantalones y música por todo lo alto.
Se trata de divertirse. Aún no hay Sida. Aún no hay cracks ni yuppies cabrones. Aún somos jóvenes. Y semi hippies y, si todo el año nos divertimos, no pasa nada. Ya peinaremos canas en otro momento. Ahora hay que vivir.
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- Date:
- 09.15.10 / 6am
- Category:
- blogs de moda





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