Moda a la obra
Piensa en tres monumentos romanos. ¿Los tienes? Pues es muy probable que los tres estén siendo restaurados gracias a la colaboración de algunas de las firmas italianas más potentes. Concretamente el Coliseo, la Fontana di Trevi y las escaleras de la Plaza de España. ¿Acertaste?

Audrey disfrutando de sus vacaciones en Roma.
El primero en abrir la caja de Pandora fue Tod’s, con Diego della Valle a la cabeza. Él decidió que se encargaría de quitar el polvo a unas cuantas piedras que se encontró un día paseando por Roma. Pero a sus vecinos no les encantó la idea, porque resultó tratarse de su amado Coliseo, a cuyo mantenimiento no podía hacer frente el ayuntamiento romano. No lo compró, como se dijo hace un par de años, pero sí sacó de su bolsillo los 25 millones de euros que el teatro necesitaba (¡casi 75 años después de su última restauración!).

Anita Ekberg dándose un baño en la fuente que hoy restaura Fendi.
Aunque si a los italianos no les convenció que su gobierno no pudiera hacerse cargo de sus preciados monumentos, no les quedó otra que aguantarse y aprovecharse de las renovaciones de moda porque detrás llegó la de la Fontana di Trevi. “La ciudad es parte de nuestra herencia creativa”, decía Silvia Venturini Fendi mientras soltaba los dos millones y medio con los que arreglaría la de Trevi y cuatro fuentes más.
Las casas de moda, modernas mecenas, se han convertido así en potentes aliadas del ayuntamiento romano que también ha cedido la reparación de las escaleras de la Plaza de España a otra firma, Bulgari (aportando un millón y medio de euros).

La Galleria Vittorio Emanuele en Milán.
Pero Roma no es la única en beneficiarse de la moda, Milán, capital del Made in Italy, presume del ejemplo más reciente: Versace y Prada donarán 1,5 millones cada una para rehabilitar el interior de la Galleria Vittorio Emanuele. No vendrá mal, dado que el famoso pasaje vive en una restauración constante: cuando terminan por un lado tienen que ponerse con el otro extremo.

Kirsten Dunst, perdón, María Antonieta en el Petit Trianon.
Sus vecinos franceses no se han dado a al mecenazgo con tanta alegría, de momento, pero también han empezado a hacer tímidas aproximaciones. Así, Dior se está haciendo cargo de la renovación de la Casa de la Reina en Versalles, la granja en la que Maria Antonieta jugaba a ser campesina. No ha trascendido cuánto le está costando, pero sí que la obra estará terminada el año que viene. Es la manera de devolverle el favor a Versalles, que le ha servido a la maison de escenario e inspiración para muchas de sus colecciones.

Coco Chanel, una turista ¿más? en Venecia.
Chanel es más modesta, pero también se apunta a la obra y a devolver el favor por la inspiración: los beneficios obtenidos de la colección de joyas Sous le signe du Lion van destinados a la restauración de los mosaicos de San Marcos en Venecia. Karl quiere así quedar en paz con la ciudad de los canales, de la que Coco obtuvo tanto.

En Gucci han preferido restaurar a James Dean.
Claro que, no todo son andamios, en esta fiebre por rehabilitar. Gucci da su apoyo a otro pilar de la cultura italiana: el cine. La firma colabora con The Film Foundation, una fundación creada por Scorsese para restaurar clásicos del cine. El proyecto ha trabajado ya con El Gatopardo o Rebelde sin causa.
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- Date:
- 09.29.14 / 7am
- Category:
- blogs de moda
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