Tendencias verano 2012: El bikini (y su pasado)
Muchos años pasaron desde que Maria Carolina di Berry -considerada la primera bañista- se sumergiera en las aguas del Canal de la Mancha, hasta que Jacques Heim y Louis Reard se disputaran la invención del bikini tal y como hoy lo conocemos: Exactamente 122 (años).
Y es que hizo falta más de un siglo para que el vestido de paño (con polainas, sombrero, guantes y zapatos, ¡por supuesto!) quedase reducido al escueto modelo de dos piezas que causó el mismo impacto que una bomba nuclear.
Marilyn Monroe, siempre provocadora, se convirtió en imagen de la marca de trajes de baño Catalina.
Entre el baño de la Duquesa, en 1824, y la pugna por hacerse un hueco en la historia de la moda entre Heim y Reard, en el verano de 1946, podríamos hablar de vestidos, de pololos, de Coco Chanel y la fiebre por el bronceado, de Dorothy Lamour en The Hurricane, de Rita Hayworth o Greta Garbo. Pero no. Me vais a permitir un “pequeño” salto en el tiempo para llegar directamente a los años 40, a la Costa Azul y a las francesas reduciendo su traje de baño a la mínima expresión para evitar marcas.
Sophia Loren y Lucía Bosé a mediados del siglo pasado.
Probablemente fueron ellas las que inspiraron simultáneamente a Heim y Reard para que aquel primer verano tras la guerra crearan un modelo basado en los triángulos: dos en la parte superior y dos enfrentados formando una escueta braguita.
El furor de las francesas se contagió pronto a las italianas: Lucía Bosé (sí, sí, la abuela de mi compañera de blog) se alzó con el título de Miss Italia y lo hizo enfundada en un sensual bikini. Poco después Sophia Loren paseaba por el mismo escenario con otro provocador traje de baño. En pocos meses todas las playas del país se inundaron de ellos y también, para mantener el decoro, de policías que medían que la proporción de tela entrase en el “dress code” del momento.
A popularizar –aún más- el bikini en los años sesenta, contribuye una exuberante Brigitte Bardot y toda la industria cinematográfica que encuentra en él un recurso más para atraer al público.
En 1962 Ursula Andress protagoniza una sensual salida del Mar Caribe y se convierte inmediatamente en un icono. Dr. No la catapultó a la fama y la convirtió en la primera de una larga lista de chicas Bond. El bikini, responsable en parte del éxito, se subastó en Londres hace diez años por unos nada desdeñables 60.000 euros.
El triunfo de esta prenda en dos partes es innegable y desde entonces no ha abandonado nuestros armarios de verano. Capaz de resaltar la feminidad más absoluta, moldea insinua y, sobre todo, se hace inolvidable.
Algunos de los modelos para este verano; de izquierda a derecha y de arriba abajo: en color coral, de Petit Bateau; estampado, de Replay; con la espalda cruzada, de Mara Hoffman; con original print, de We Are Handsome; estampado en dorado y negro, de Guillermina Baeza para Mango; en dos colores, de Roxy; con un toque sport, de Etam; y marrón chocolate, de Chloé.
Y además… 50 trajes de baño (y 10 para la reina de los mares).
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- Date:
- 06.20.12 / 7am
- Category:
- blogs de moda





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